sábado, 6 de junio de 2009

Ya no quiero seguir siendo
No quiero ser...

Sólo deseo caminar
junto a mis piernas
e ir donde me lleven ellas,
la montaña o el mar,
que más da.

Con la mochila a cuestas.

Donde los peces arañen
el cuero que me recubre
la carne que oculta mi sangre.

Donde las estrellas sean
polvo de alita de mosca
y con ellas pueda volar.

Nada más...
No quiero ser

ni madre
ni esposa
ni hija
ni muerta
ni peón de ajedrez

Sólo quiero pasear
por el filo de la vida
y sentir
punzante, cortante,
dolorosa
el escozor de la herida
al sentirme viva.

2 comentarios:

genialsiempre dijo...

Bonito poema Ana, veo que te sientes muy viva.

José María

Pedro dijo...

Estoy seguro de que tus anhelos se han cumplido, ya que tan claro los tiene.
Preciosos y sentidos versos.