jueves, 2 de julio de 2009

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RELATO SIN TÍTULO V

Sin saber como, y después de un tiempo irreconocible, consiguió aspirar una bocanada de ese gas necesario para vivir….Volvió a coger la caja y a mirarla con sus ojos castaños y asustados, llenos de esa chispa que los colorea cuando estas emocionada y asustada a la vez por algo. La sujetó de tal forma que hubiera reventado si no fuera por que se dio cuenta a tiempo de la presión que estaba utilizando para abrirla. Y cedió con las manos y con el alma a la vez, ya no podía echar marcha atrás. Ahora estaba allí, delante del verdadero Ricardo, ese que no pensó conocer nunca, ese que siempre se escondía por miedo a ser vulnerable, a ser dañado por los fantasmas que le perseguían, ese al que ella quería..
Comenzó a sacar las fotos una a una y a ponerlas en el suelo, en montones, según el tipo de foto. En las que él aparecía solo, en uno. Las que aparecían ellos dos, en otro. Las de los amigos, las alejó de su cuerpo. Y las de los desconocidos, decidió ni mirarlas. Esas no le dirían nada, nada de lo que ella necesitaba oír. Y así fue engordando los montones, uno a uno, con toda la paciencia y delicadeza que su ansiedad la dejaba.
Y ahora qué, ahora que estaban ahí, en el suelo, todas ordenadas, ahora que iba a hacer con ellas. Que tenían que contarle aquellas imágenes que tenía delante? . Con las piernas abiertas y la falda subida hasta la cintura, ahora era cuando de verdad debía enfrentarse a ellas sin otra cosa que la sinceridad, que era el único arma que tenía para luchar en aquella batalla.

4 comentarios:

genialsiempre dijo...

Me parece que ahora empieza lo mejor, o por lo menos has sabido conducir el relato,hasta el climax necesario para que el lector espere ansioso su continuación.

José María

Pedro dijo...

Esto se pone intrigante.
No nos hagas esperar mucho.

Anónimo dijo...

Más bien debería de ser el baul de la Vampiresa (más atractivo).

Algo pasado el de Calzaslargas. No te ajustas.

Un saludo.

Anatxu dijo...

Jose María, lo mejor siempre está por venir...gracias.

Pedro, no esperaréis mucho, te lo prometo...

Anónimo...no te acerques mucho que lo mismo muerdo...