lunes, 21 de septiembre de 2009

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LLANTOS

No llores niña,
me recita un anciano.
Con su poco pelo,
con su pelo blanco.

No llores,
que el mundo es muy largo.
Me grita en silencio,
me canta en abrazos.

Y yo,
sin cuerpo,
me elevo en la muerte
y me convierto en todo.
Y en nada me siento.

Sin miedo a la muerte,
me escondo en el cuerpo.
Me invito al amor
y bailo descalza...

Equilibrios vergonzosos
conquistan mi estado mental,
mi alma, mi carne...

Me revelo ante el mundo
soñando,
Y ante él grito
e imploro
y con mi mirada fija en ti,
lloro.

4 comentarios:

Pedro dijo...

Estás que te sales, niña. Llorando o riendo, tus poemas son una delicia.

Un beso.

genialsiempre dijo...

Este poema no es propio de una niña que llora, sino de una adulta, con mayúsculas, que sabe escribir con el corazón en la pluma. !Que bonito!

José María

Adolfo Payés dijo...

Hermoso.. leerte . el poema es intenso como profundo.. y sobre todo.. bello..

Un placer inmenso leerte

Un abrazo
Saludos fraternos

Que esta semana sea de las mejores..

Sara dijo...

Es un poema precioso, me ha encantado.
Un besico.