lunes, 22 de marzo de 2010

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La leyenda de "La llorona"

La leyenda de "La Llorona" cuenta, por toda hispanoamérica, la historia de amores y desamores de la fantasmagórica desconocida, a la que el pueblo, por su perpetua aflicción, comenzó a llamar la Llorona. Se decía que era una mujer indígena, enamorada de un caballero español o criollo, con quien tuvo tres niños. Sin embargo, él no formalizó su relación: se limitaba a visitarla y evitaba casarse con ella. Tiempo después, el hombre se casó con una mujer española, pues tal enlace le resultaba más conveniente. Al enterarse, la Llorona enloqueció de dolor y ahogó a sus tres hijos en el río. Después, al ver lo que había hecho, se suicidó. Desde entonces, su fantasma pena y se la oye gritar "¡Ay, mis hijos!" (o bien, emitir un gemido mudo). Suele hallársela en el río, recorriendo en el lugar donde murieron sus hijos y ella se quitó la vida.

En la música folklórica hay una canción llamada "La Llorona". En la letra, que varía de intérprete a intérprete y de región a región, predominan las referencias a la melancolía y el amor, temas característicos de la leyenda. Artistas y grupos musicales como Joan Baez, Eugenia León, Chavela Vargas, Lila Downs, Banda Bostik, Susana Harp, Voodoo Glow Skulls y Caifanes han cantado a la Llorona. La cantante mexicano-canadiense Lhasa de Sela grabó en 1998 un disco de música mexicana llamado La Llorona. El grupo español Mägo de Oz incluyó una melodía instrumental llamada "La leyenda de la Llorona" en su álbum Gaia. El cantante estadounidense "Beirut" escribe una canción en su honor titulada "La Llorona" en su álbum "The Marche of the Zapotec" (La Marcha del Zapoteca)





3 comentarios:

genialsiempre dijo...

¿Quién no ha escuchado alguna vez la canción?, por eso es digno de elogio que nos ilustres sobre la leyenda que le da origen. Gracias Ana


José María

Víctor dijo...

Pues hay un refrán que dice que si no lloras no mamas. Para que veáis que ciertas tradiciones o dogmas culturales han de ser derribados.
Aunque, ya sé, en este texto de Ana, se refiere a otro tipo de querencia.

Yo no lloro para pedir ni requerir de un amor. Lloro de emoción o por sensiblidad extrema al observar la belleza.

Gracias, Ana.

La gitana rubia dijo...

Hay una canción de Depedro dedicada a la llorona, que curioso.

Besos