miércoles, 14 de julio de 2010

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La bestia.

Lo que encuentro ahora en mi cabeza no sé si es dolor o tristeza. Después de toda la noche rondando al sueño y al despertar en mi almohada, los colores están fuera. La luz se escapa por la ventana en sentido contrario. Y mis sábanas huelen a café. O a Lisboa, que también huele a mis sábanas.
La fiera se ha escapado y no sé si quiero que te devore y desaparezcas por fin ,o que se enamore y te folle hasta el amanecer. O hasta que te reviente el alma y se te abra cuando ya no pueda soportar más la presión de su mirada.

Y de nuevo encuentro en mi cabeza tristeza o dolor, o quizás las dos. Para esta bestia,creo, son lo mismo.

3 comentarios:

Pedro dijo...

La bestia nunca descansa, y se alimenta de nuestros deseos, de nuestras indecisiones, de nuestros miedos, prejuicios, conjeturas, creencias, pensamientos.... mándalo todo a paseo y VIVE.
Sólo entonces desaparecerá el dolor y la tristeza.
Digo yo.

Un beso (no olvides que tú eres más bestia que la bestia).

Carmen dijo...

Con la bestia esa haces tú migotes y te la desayunas...

Alinando dijo...

Almohadas, colores, Lisboa, migotes, tristeza, dolor de cabeza, folle, alma... miradas...

La vida misma. Tu desparpajo pone a la luz sentimientos que nadie se atreve a reflejar pero que alguna vez ha sentido, disfrutado o sufrido. Me ha gustado Ana, aunque sea un poco "bestial".