miércoles, 22 de septiembre de 2010

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VIOLETA Y OTRAS COSAS PRIMERAS

José Manuel Hernández Hernández es un político canario nacido en la Perdoma, La Orotava (Tenerife, España). Concejal en el municipio de La Orotava por el partido nacionalista de izquierda Iniciativa por Orotava (IpO) hasta marzo del 2006, cuando se produce la rotación de concejales de IpO. Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de La Laguna.

Inició su carrera política siendo muy joven, participando en movimientos sociales y ecologistas y militando primero en Izquierda Nacional Canaria (INC) y luego en Asamblea Canaria Nacionalista. En las elecciones municipales de 1991 se presenta en la lista de ICAN y sale elegido concejal. En 1996 será fundador del partido político Iniciaticva por La Orotava. En las elecciones generales del 2004 se presentó en las listas de Alternativa Popular Canaria por la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Forma parte también de la Asociación Canaria de Amigos del Pueblo Saharaui.

Ha publicado distintos trabajos sobre etnografía e Historia de Canarias ( “Cartas de medianeros de Tenerife (1769-1893)”), así como un libro de cuentos y relatos (“Violeta y otras cosas primeras”)


Los cuentos y relatos de este libro-tesoro no tienen desperdicio. Desde principio a fin. Y cada uno de ellos es un estremecimiento medular, capilar y sexual. Lo recomiendo con la voz alta y gritando a los cuatro vientos. Os dejo aquí una muestra de ello para poneros la miel en los labios.

Wikipedia


VIOLETA Y OTRAS COSAS PRIMERAS


DIOS UNO
Fue maravilloso, una experiencia divina, casi mística.
Esto es el paraíso, le dijo. La mujer, desnuda y en la cama, sonrió.
Él se puso sus hábitos de franciscano descalzo y abandonó el prostíbulo.
Nunca había estado tan cerca de Dios.


BESO UNO, O CÓMO SE DESEMBRUJÓ LA PRINCESA
La princesa estaba embrujada. Dormía hasta que llegase un

príncipe de veinte años, pelo negro y ojos verdes. Llegó. La besó s
e despertó. Los ojos y el corazón de la princesa estuvieron
a punto de estallar.

Le dio las gracias, cogió su caballo y se fue para casarse
con el hijo del molinero, de quien estaba enamorada.


VIOLETA
El amor es ciego, le dijo un amigo.
Pensó mucho en esto y al final, cuando vio a Violeta, cerró los ojos y la amó.


DESCUBRIMIENTO
Al final, me doy cuenta que escribir es la más cómoda de las resistencias. Pero resistencia al fin y al cabo.

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