domingo, 19 de diciembre de 2010

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Quizás, quizás, quizás...

Derramo pensamientos
en los vasos que no me bebo.
Y las angustias flotando
a sus anchas como unas
pequeñas dóciles burbujas
que jugando esconden
colibrís dormidos en
los pecados de los desencuentros.

Los olores me aturden el engranaje
de los recuerdos y del origen racional
que me lleva a escuchar notas musicales
en pequeños lugares
escondida de cualquier melodía
que pueda llevarme al fondo del armario.

Saco lo poco que llevo
en los bolsillos
para echar a lavar el abrigo
de la ilusión ensuciada
en el último recorrido
y robarle el aroma
a la palabra QUIZÁS.









2 comentarios:

Sara Royo dijo...

Nena, qué bonito...

Equilibrista dijo...

Este te ha salido redondo... no le falta una puntá... qué bonito, niña